sábado, 15 de septiembre de 2012

RELATO: 2012


Hola, mistercitos. ¿Todos bien? Eso espero, que todos estéis disfrutando en mayor o menor medida. Ya sabéis que la vida son cuatro días y dos está nublado, así que no perdáis demasiado tiempo lamentándoos por lo que no tenéis y gozad de lo que tenéis. ¿Y qué tenéis? Pues por lo pronto un relato. Ya os había dicho que iba a haber novedades en el blog y aquí está la primera. Regularmente iré publicando algunos de los relatos cortos que tengo guardados en el cajón de esta mesa sobre al que escribo.  Para esta primera ocasión he escogido el titulado "2012". Se trata de un cuento en el que Elisa, una mujer madura tiene una curiosa experiencia en la última noche antes del fin del mundo. Leedlo y opinad. Y recordad, no os vayáis lejos. Volveré pronto.



lunes, 10 de septiembre de 2012

DOS AÑOS DESPUÉS



   ¡HOLA MISTERCITOS! ¿Seguís ahí o habéis volado todos en pedazos? Yo lo he hecho, pero he vuelto a juntar los trocitos y aquí estoy de nuevo, listo para comenzar una nueva etapa. De hecho la tengo ya preparada, con su cinta roja para cortarla el día de la inauguración.
   La última vez que escribí en el blog no contaba con desaparecer de un día para otro, pero la vida no siempre tiene en cuenta tus consideraciones y las cosas suceden del modo que mejor les parece. Sé que podría haberme despedido, contaros lo que estaba pasando, pero uno es una estrella y las estrellas no se despiden. Se piran sin más y ya está.
   Ahora en serio. Han sido dos años de ausencia, pero dos años en los que no he dejado de aprender de la vida, de alegrarme con sus caricias, de enfadarme con sus patadas, de estar eufórico, de estar apático. He estado observando todo lo que ocurre a mi alrededor, he comprobado que la mala gente parece ser peor, pero también la buena gente se esfuerza por ser mejor.  Podría decirse que el mundo va a peor, pero los que luchan por mejorarlo lo hacen con mayor ímpetu si cabe, así que hay esperanza. Eso no quita que poner la televisión, leer los periódicos, escuchar las noticias en la radio o echar un vistazo a la prensa digital se convierta muchas veces en un acto de fe.  A veces cruzo los dedos esperando escuchar una buena noticia, una de verdad. Creo que voy a dejar de hacerlo, se me están empezando a deformar de tanto cruzarlos. Pero es entonces cuando, de repente, un acto de bondad de alguien completamente anónimo se convierte en titular, cuando alguien en peor situación que la nuestra demuestra que siempre se puede seguir hacia delante, cuando alguien con menos medios hace más de lo que nosotros hemos hecho nunca. Por supuesto, luego siguen dando noticias de chorizos, charlatanes, estafadores, dictadores y gente intransigente. Vuelves entonces a darte cuenta de que el mundo está entrando en unos tiempos que empiezan a dar miedo, pero ya lo haces con algo de esperanza.
   Luego sales de tu casa y compruebas que la gente sigue siendo tan mal educada, individualista y egoísta como siempre. Pones un pie en la calle y a los diez minutos estás deseando comprarte un bosque en el que perderte para siempre pero, entonces, alguien choca contigo, se gira, te sonríe y se disculpa y ahí te das cuenta de que todavía hay esperanza.
   Vas a trabajar, a nadie le importa si estás bien o mal, si no estás en tu mejor día. Sólo les preocupa tu rendimiento, tu disposición y tu buena voluntad para con la empresa, esa buena voluntad que ellos nunca emplearán contigo, pero cuando menos lo esperas, alguien viene y se interesa por ti y, aunque tú digas que estás bien, se da cuenta de que no lo estás y te dedica unas palabras de ánimo y entonces sabes que todavía queda esperanza.
   Vuelves a casa de malhumor y allí las cosas no son mucho mejores. Todo son problemas y contratiempos. Te enfadas más todavía y te enzarzas en una discusión. Pero entonces os dais cuenta de que malgastar el tiempo en reñir os resta horas de disfrute y entonces os comprometéis a no iros a dormir esa noche con resentimientos y ahí entiendes que hay esperanza.
   ¿Qué quiero decir con todo esto, mistercitos? Pues que no os dejéis desesperar por los problemas, hasta en los mayores estercoleros crecen flores y en este mundo, muchas veces desalmado, hay más gente buena de lo que parece. Tened en cuenta esto, la vida es como los espejos. Sonreídle y os sonreirá, ponedle mala cara y os devolverá una imagen siniestra. Por eso, esta nueva etapa va dedicada a todas esas personas, a toda esa gente anónima  que no ocupa titulares en los periódicos y que cada día de su vida se esfuerzan por sacar de sus semejantes, al menos, una sonrisa. Va por vosotros.
   En cuanto a los otros, lo zafios, los déspotas y los prepotentes tan sólo decirles que el mundo no está en peligro por culpa de las malas personas sino por aquellos que permiten la maldad. Tened cuidado, tal vez un día se os acabe la buena racha.
   Pensad sobre todo esto y prometed que mañana intentaréis hacer que al menos una persona se sienta bien. Luego podéis contármelo aquí. Hasta entonces, no os vayáis muy lejos. Volveré pronto. A partir de ahora no escribiré como lo hacía antes, que publicaba prácticamente a diario, pero tampoco dejaré que pasen otros dos años hasta el siguiente post. Nos vemos en unos días, con cositas nuevas que poco a poco os iré mostrando hasta llegar a lo que yo llamo “el momentazo”. Os va a encantar, pero eso será un poquito más adelante. De momento un abrazo y…

   ¡Empezamos de nuevo, mistercitos!


domingo, 5 de agosto de 2012

PREPARANDO EL RETORNO

Hola, Mistercitos! Aquí vuelvo, como si nada. Como si no hubiesen pasado dos años. Y lo cierto es que han pasado, bastante rápido, la verdad. Cuando dejé de escribir en el blog, circunstancias personales me obligaron a ello. Después, cuando quise darme cuenta había pasado tanto tiempo ya. El caso es que ya estamos de vuelta.
¿Cómo os ha dio a vosotros la vida? Espero que no esté cebándose con vosotros como lo está haciendo con muchísima gente. Yo, por mi parte, sigo bien y con ganas de reencontrarme nuevamente con vosotros o con los que quedéis por ahí, que digo yo que después de dos años muchos ya habrán encontrado otro mister que les entretenga.
Pero para los que todavía estáis, tengo algo que deciros. Espero que a partir de ahora me visitéis mucho, porque tengo algo preparado. Muy pronto empezaréis a ver cambios en el blog, unos más llamativos que otros. Pero, sin duda, el más importante es que el blog ya no será el mismo, no será para lo mismo.  Durante todo este tiempo que he estado apartado me he dedicado a un proyecto que os presentaré en breve. Espero que lo recibáis con agrado, pues he puesto mucho de mí en ello y, ahora, es mucha la ilusión con la que lo traigo. Por eso, el blog será uno de los medios que utilizaré para darlo a conocer.
En principio, no publicaré del modo en el que lo hacía. No creo que haya muchos posts sobre política, actualidad y televisión. Escribir casi todos los días me estaba consumiendo, pues tengo otras obligaciones y estaba llegando al punto de restarle demasiadas horas al sueño para poder publicar. En cuanto a la temática del blog, el giro viene dado por ese proyecto que os he comentado y que, sinceramente, me llena muchísimo más. Pero no os preocupéis, nos vamos a divertir igual o incluso más. Si todo sale bien, nos veremos por aquí con bastante frecuencia y si puedo llevar a cabo las cosas como las tengo pensadas creo que os voy a enganchar más que nunca.
Pero cada cosa a su tiempo. De momento, disfrutad del mes de agosto. Id a la playa, salid con vuestros amigos y disfrutad de la vida. En septiembre nos reencontraremos y podré mostraros de lo que hablo. De momento, sed buenos.

Nos vemos en el Innuendo...