
Hay gente a la que, cuando el tiempo les da la razón, hacen alarde de su humildad y deciden no restregárselo a nadie por la cara, hecho que les honra. Luego estoy yo, que no pierdo la ocasión de soltar una de mis frases favoritas, “te lo dije”, hecho que me define.
Hace unos meses en este mismo blog, se suscitó una polémica con la que conseguí que hasta se me desease la muerte. Os cuento; en el post “Mr. M y la operación retorno”, después de dar varias ideas en clave de broma para afrontar la vuelta al trabajo después de las vacaciones de verano, concluía diciendo que si de todas formas no querías empezar a trabajar todavía, siempre podías salir a la calle e intentar contagiarte de Gripe A para tirarte otros quince días en casa. Esto despertó las iras de uno de los lectores, que se apresuró a recriminarme el hecho de que yo me tomase tan a la ligera algo tan serio y grave como esta enfermedad.
Como siempre me pareció que la alarma producida por esta enfermedad era desproporcionada y, además, como soy de los que les gusta zambullirse en la polémica, me pasé una semana anunciando la publicación de un post dedicado en su totalidad a la Gripe A. Esto no hizo más que incrementar los niveles de rabia del mencionado lector, que no se dejaba nada en el tintero a la hora de increparme. Finalmente publiqué esto, y ya podéis ver la reacción del anónimo lector.
Nunca le di la importancia que esta persona la daba porque en ningún momento dejé de pensar que, nuevamente, estaban dirigiéndonos por el camino que más les convenía a algunos (en este caso, el mundo farmacéutico). Mi anónimo lector me deseó que fuese yo el primero en caer cuando las peores expectativas se cumpliesen.
Pues bien, el tiempo ha pasado. Ha pasado el otoño, llevamos bastante adelantado el invierno ya y ¿en qué se ha quedado la gran pandemia que iba a conseguir reducir los niveles de paro mundiales? Parece ser que finalmente la cosa se desinfló hasta quedar en prácticamente nada. Lo que sí que se ha extendido peligrosamente ha vuelto a ser la estupidez, humana en general y política en particular, auténtica pandemia por la que nadie se preocupa, pues no produce la misma alarma. Los ciudadanos estamos tan acostumbrados ya a las tonterías y sandeces de los políticos que hemos terminado por asumirlas como algo normal.
Puede que los ciudadanos seamos tontos también (sabéis que yo me tengo por tal), pero eso no significa que encima seamos gilipollas. Y esto lo demuestra el hecho de que, a veces, por mucho que se le diga a la población que viene el coco, esta reacciona como lo hizo ante el problema de la gripe A. La gente nunca terminó de creerse a los voceros españoles vaticinando los millones de muertos que cada familia iba a llorar a causa de la pandemia; nadie estaba a salvo. Y claro, ahora vemos como realidad lo que para muchos era una suposición más que fundada. El Ministerio de Sanidad encargó treinta y siete millones de vacunas, recibió trece, repartió nueve y sólo se vacunaron dos millones de españoles. A día de hoy han muerto 272 personas. Excepto dos, las demás arrastraban patologías antes de contraer la gripe A. En total, muchas menos que los tres mil o cuatro mil que cada año fallecen por la gripe estacional.
En conversaciones ajenas a este blog, algunos me han argumentado en contra diciendo que el trabajo de los políticos es complicado y que muchas veces es difícil decidir qué hacer. ¿Qué hubiese ocurrido si no hubiesen sido previsores y no hubiesen adoptado medidas y la pandemia hubiese sido una realidad?
Vale que la salud es un tema demasiado serio como para andar jugándosela, pero es que en este tema me da a mí que los políticos, en el mejor de los casos, picaron como pringados y pusieron su granito de arena (prefiero pensar que inconscientemente) para que los laboratorios farmacéuticos se llenasen un poco más los bolsillos. Y así vimos como se gastó dinero a mansalva en vacunas cuya garantía de efectividad y seguridad no estaba probada. Y ahora, todo ese gasto sanitario resulta vergonzoso al comprobar que todas esas vacunas van a ir a parar a la basura. Y eso si no hablamos del resto de costosas y ridículas medidas que fueron tomadas improvisadamente y sin reparar en gastos. Como medida paliativa ante tal derroche monetario, siempre se pueden poner a las puertas de las discotecas a vender la vacuna antes de que caduque, que seguro que no faltará quien la compre; el vicio siempre encuentra nuevos senderos por los que pasearse.
Haciendo un esfuerzo puedo llegar a entender que todo lo sucedido ocurriese como lo he descrito, pero lo que más jodido me parece de todo este asunto es que ahora nadie quiere hablar del tema. Da la sensación de que como apenas hubo gripe se da por bien empleado todo el dinero que se gastaron. Y por ahí sí que no paso. Ya he dicho que soy tonto, pero no gilipollas. ¡Señores! A ver si ahora tienen las narices de no hacer oídos sordos ante las palabras de gente como el parlamentario alemán y médico epidemiólogo Wolfang Wodarg, quien sostiene que los laboratorios y la OMS incitaron a los gobiernos a destinar ingentes sumas de dinero para favorecer estrategias de vacunación ineficaces y que eso se hizo, deliberadamente, para beneficiar a la industria farmacéutica.
Claro, como suele suceder en este glorioso mundo en el que vivimos, la acusación apunta tan alto que tengo dudas más que serias de que pueda probarse. Lo que sí que está muy claro es que hemos vuelto a ser manipulados y que hubo, como no, una absoluta ineptitud política. Los gobiernos fliparon cuando los laboratorios mostraron sus predicciones. Creyeron que esta era una amenaza para tomársela en serio, cosa que, como ya he dicho, puedo llegar a encontrar disculpable, pero nunca tragaré con que ahora cierren la bocaza y no pidan responsabilidades. Y es que, mistercitos, creo que si no las piden, si no nos miran a la cara y no nos explican qué fue lo que realmente sucedió es lícito que yo los vea como cómplices de una estafa. Y no sé qué pensáis vosotros, pero creo que siempre será peor quedar por estafador que por tonto.
También creo que, visto lo visto, es necesario hacer un replanteamiento de la situación. No se puede depender exclusivamente de los laboratorios. Se ha hecho mucho daño. La gente ya no se fía. ¿Qué pasará cuando haya una pandemia de verdad? Nadie se lo creará y tal vez entonces nos cagaremos cuando los muertos se cuenten por millones.
Lo único positivo que saco de todo esto es que, como ya he dicho al principio, me encanta tener la razón y que me alegro de seguir sin dejarme llevar por lo primero que me digan. Sé que eso no va a cambiar el mundo ni nada parecido pero yo, por lo menos, me siento satisfecho conmigo mismo.
Un saludo, mistercitos...
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3 mistercitos dicen:
Como la mayoría (¿no?) estamos en que los que mandan (y no sólo los que gobiernan) tienen unos principios, aceptan y aplican las reglas del juego (ético), etc., estamos absolutamente perdidos cuando eso no sucede. Es como si alguien en un cine o en un teatro grita: "¡Fuego!". Todo dios pega un salto y sale que se las pela en busca de una puerta. Es muy fácil engañar cuando el mentiroso cuenta con esa ventaja, con la predisposición del público a creerlo. No todo el mundo es tan crédulo, pero muchos sí, sobre todo las primeras veces que les dan gato por liebre. O cuando se es muy inmaduro. O cuando te la juegas. En un colegio donde trabajaba, tomó alguien la costumbre de llamar cada X días para decir que había una bomba en el centro. Nos desalojaban, claro. Hasta que un día el director le echó cojones y dijo que nos quedábamos. La madurez también conlleva ese aditamento de testiculitis. O llámale como quieras.
Pues si, pues si, ya lo dijiste al igual que yo. Que razon llevabas M.
Pues yo creo que cuatro cabrones se rien del mundo como quieren, ya hemos pasado por la gripe aviar, la porcina y la del mas alla... miles de millones moviendose hacia los bolsillos de unos pocos, joder!! juegan con la salud de la gente. Tenian que investigar y buscar responsables...
Yo siempre prefiero la frase, mas vale prevenir que currar y mas vale currar que lamentarse...
Así que el gobierno tiene que actuar con la previsión, pero una previsión real. Creo que esto a sido un cachomdeo, que si todos vacunados, que si solo los que estan en riesgo y las embarazadas, que si que todos, que no sabemos los efectos msecundarios, que todo esta bien... que cabrones, nos tienen como conejillos de indias.
Y ahora? todo pasa, todo se olvida, y en unos meses nadie preguntara por la gripe A, ni por la pasta invertida. La gente cada día protesta menos, todo nos parece bien, y si no nos parece bien, no callamos. Estamos perdiendo todos los valores como ciudadanos, somos espantapajaros dirijidos por nuestros verdugos. Que nos suben los impuestos... los pagamos y chiton, que suben la gasolina, los alimentos, el agua, la luz... idem, que el paro sube y sube... pues pa casa. Me cago en la ostia, hace años ya se hubieran hecho 15 huelgas con todos los españoles en la calle. Pero bueno, ahora parece ser que la gente solo se mobiliza si Ronaldo es sancionado o si el atleti pierde un partido, para eso la gente se pone como loca a protestar en las puertas de los campo.....
Que pena...
Parece que me he enroyado un poco M, perdon...
Un saludito muy M
Después de leer tu artículo, jefe M, y el del compañero comentarista Manolinvicio, he tenido ocasión de ver el vídeo ese de una monja catalana sobre el tongo de la "gripe A", que me ha dejado pasmado. ¡Es impresionante! Después de oír a esa mujer, no sólo tengo que repetirte, jefe M, eso de "tú ya lo dijiste", sino que se me ha caído el último trocito de venda en los ojos y ya no me voy a creer casi nada de lo que digan por ahí, que suponga interés y ganancia para los que lo dicen. Si queréis la dirección del video de la sor, os lo pongo.
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