
¿Os lo podéis creer? Hoy alguien se ha enfadado conmigo. Bueno, vale… eso no es nada raro. Ya sé que no que caigo bien a todo el mundo pero, en serio, a lo de hoy no le encuentro sentido. Os lo cuento y vosotros me decís.
Habíamos quedado unos cuantos amigos para vernos, charlar y tomar algo. Es decir, lo habitual entre colegas. Nos fuimos a un bar de copas del centro y al cabo de una hora éramos diez personas alrededor de dos mesas puestas juntas para la ocasión. A decir verdad éramos los amigos de siempre con el añadido de las parejas de algunos.
El caso es que la conversación fue desarrollándose por los derroteros habituales en este tipo de reuniones. Un poquito de viejos tiempos, otro tanto de política, alguien sacó a relucir el asunto de Karmele en Eurovisión y a alguien se le ocurrió introducir el tema de las relaciones de pareja.
Claro, si hay algo que me guste es hablar (también sé escuchar, que conste) y cuando me pongo me emociono y encadeno unos temas con otros que da gusto. El caso es que poco a poco fui dirigiendo la conversación hacia el terreno sexual, que si bien tiene que ver con las relaciones de pareja, no siempre tienes que estar emparejado para practicarlo y, mucho menos, para hablarlo.
El caso es que, en un momento dado, para ilustrar uno de los temas que estábamos hablando se me ocurrió enumerar algunos de mis gustos sexuales y ejemplificar con, llamémosle, un caso práctico. Ya en pleno relato pude darme cuenta de que la novia de uno de mis amigos estaba empezando a incomodarse. Realmente no me importó demasiado y seguí con lo mío, para diversión de la mayoría.
Sin embargo y tristemente, no pude llegar a la conclusión de lo que estaba contando pues la novia de mi amigo, digamos que se llama Remilgos, se dirigió a mí con un alarde de dignidad y superioridad que si me resbaló es porque ya estoy de vuelta de todo que si no…
De todos modos, el eco de sus palabras todavía rebota en mi cabeza hueca y, si cierro los ojos, aún puedo escucharla diciendo. –“Oye, mira. Si salgo por la tarde es para pasar un rato entretenido y no para que se me revuelvan las tripas con groserías y marranadas.” ¿? ¿Groserías? ¿Marranadas? Os lo juro, yo no estaba hablando de marranadas, sólo de cómo me gusta hacer y que me hagan sexo oral, de lo mucho que me aburre la postura del misionero, de cuanto me pone el hacerlo en lugares públicos y cosas así. Pero ¿marranadas? A mí no me lo parece. Y eso fue lo que le contesté. –“Eh, que sólo estoy hablando de sexo.” –“Ya, pero lo tuyo son marranadas” –“No, sólo es sexo” –“Ya, pero lo haces sucio” –“Mira, guapa. El sexo sólo es sucio cuando no te lavas” Evidentemente no captó el sentido de mis palabras, pues no dudó en mostrarse ofendida. –“¿Me estás llamando guarra? “–“No, supuestamente el guarro soy yo. Tú más bien eres una remilgada”
Claro, en ese momento, su novio se vio obligado a intervenir. –“Oye, tío. Déjalo estar, tampoco te pases” –“¿Que no me pase yo? ¿Ella es la que me llama sucio y soy yo el que se pasa?” -“Bueno, da igual. Deja el tema ya”.
Lo cierto es que la parejita ya me estaba empezando a tocar la moral. Ellos querían hacerme callar cuando yo más quería hablar. Y claro, eso es como juntar el hambre con las ganas de comer. Después de una breve discusión, mi colega me dijo –“Mira, chico. Guárdate tus cosas para ti y ya está. Tampoco es para tanto.” Pude darme cuenta de que la discusión estaba empezando a incomodar al resto de los presentes así que, como puedo ser un guarro pero no un maleducado, opté por dejarlo, por respeto a los demás.
De todo esto me vienen a la mente un par de preguntas. Primero, ¿por qué la gente tiene tantos problemas con el sexo? Digo yo que si hablamos sin tapujos sobre lo que comemos, lo que bebemos, lo que nos duele y si hay incluso quien cuenta lo mal que le sentó el sándwich que le vendieron el otro día y la cagalera que le produjo ¿por qué debería ser diferente en lo que al sexo se refiere? ¿No se supone que es algo que todos (o casi todos) hacemos? ¿Qué hay de malo en hablarlo? ¿Por qué tiene que tratar la mayoría su sexualidad de una forma tan oscura? En lo que a mí respecta, seguiré hablando de ello como hasta ahora. Nunca me ha ido mal. De hecho, algunos de mis mejores amigos y amigas congeniaron conmigo por lo divertidas que les parecían mis conversaciones “sexuales”.
En fin, allá cada uno. Como ya os he dicho, la conversación terminó en ese momento. Remilgos dibujó en su rostro una expresión que denotaba la satisfacción de haber ganado. Lo que ella no sabe es que su novio, el que tanto la defiende, también está de acuerdo en eso de no hablar de lo que se hace en la cama. Y lo está porque si él se pusiese a contar todo lo que hace en posición horizontal a ella no le saldrían las cuentas y diría –“No, cari. Eso no lo hacemos” Ella no lo hace, pero él sí. Os lo aseguro. Y por mí así puede seguir siendo, que no seré yo el que vaya a explicarle a ella lo que es sucio realmente. Más que nada no se lo explicaré por lo petarda que es. Y, si por casualidad, está leyendo esto (que últimamente entra por aquí quien menos espero) solo puedo decirle una cosa. Guapa, que te den por el culo. Claro, si no es demasiado sucio para ti.
Un saludo, mistercitos.
No olvidéis votar por "El Blog de Mr. M" aquí





10 mistercitos dicen:
Debe ser de las que apagan la luz, por no verse desnuda ni ver a su pobre novio desnudo. Qué pena! El sexo mola y encima es gratis. Y si te quieres con tu pareja y conoce tus gustos, te lo pasas teta.
Viva el sexo oral, las posturitas, la provocación y demás
Saludos
Jajaja, el sexo es sucio cuando no te lavas. Esa me la apunto.
La gente nunca deja de sorprendernos...en fín no sabe una qué decir...el sexo? sucio?jajajajaja, la gente que hace ese tipo de comentarios es porque no disfruta, el sexo es una de las necesidades básicas como comer o dormir y lo único malo que tiene es que algunos aunque queramos y muy a nuestro pesar no lo podemos tener tres veces al día!! (si sigues una dieta cinco veces).
Me repito, sexo algo natural, básico, algo de lo que hay que disfrutar, experimentar...mmmmm. Sí Mr.M creo que necesito sexo!
jajajajajajajajaj
A mi me da la sensacion de que estamos volviendo a un especie de epoca de represión. Es como si hace unos años la gente viviese todo esto con un poco mas de libertad y ahora parece estar volviendo el secretismo.
Pues... yo digo que una cosa es practicar el sexo, otra hablar de sexo y otra, muy distinta, revivir ante los demás las propias escenas de cama. Creo que ya me entendéis lo que quiero decir. Me dirijo a los que habéis comentado antes que yo.
Y añado, para el autor del artículo, lo que para mí es más importante. Como en casi todo, cada uno es libre de tener y aplicar unos gustos sexuales propios y específicos, intransferibles, y obtener el grado de placer que le va y por los métodos que elija. Hay personas que, en esto y en todo, son más "osadas" y otras más "comedidas", cada uno hace lo que le gusta y le sale de dentro. No hay un estándar obligatorio, un protocolo universal... Estarás de acuerdo en esto, ¿no? ¡Bendita libertad sexual! Y libertad en general. Todos somos distintos, incluso distintos de nosostros mismos en cada momento y ocasión. Bueno, volviendo al artículo, yo creo que, al revivir esas escenas, te metiste en un terreno que a esa chica no le gusta, y está en su derecho de no gustarle, ¿no? Así que mi modesta opinión es que deberías haber moderado un poco tu exposición, hacerla menos explícita, expresarte en términos generales, sin detalles..., no sé . O incluso haber dejado la charla para otro momento, teniendo en cuenta, además, que sois amigos su novio y tú.
Hola a todos. Jaramos, creo que es evidente que en este tema no vamos a ponernos de acuerdo, pues la postura que tú defiendes es la que yo ataco.
Coincido contigo de que cada uno es libre de poner en práctica el tipo de sexo que prefiera (siempre con los límites de que la libertad de uno termina donde empieza la del otro, por supuesto). En cuanto a lo que dices de que la chica está en su derecho de no gustarle los temas que puedo sacar en una conversación sobre sexo, te diré que tiene tanto derecho a rechazarlo como yo a hablar de ello. Respeto que no quiera que se hable de ello, pero no lo comparto. Aún así, verás que preferí dejar el tema. De hecho, mi pataleta y ataques hacia ella no es tanto por el no gustarle que yo cuente mis historias sino por la forma en la que intentó cortarme. Ella fue la que me catalogó de cerdo y eso, amigo mío, sí que ni lo comparto ni lo respeto.
Hay mil formas educadas de zanjar una conversación en vez de pasar directamente al acoso y derribo. En ese tipo de situaciones siempre tengo un problema, que no me dejo.
Aprovecho para darte la bienvenida al blog, ya que veo que últimamente apareces bastante por aquí. Me gusta leer los comentarios de la gente, incluso cuando no me dan la razón, como es tu caso en esta ocasión, pero como lo haces con argumentos, pues me mola.
Espero seguir viéndote por aquí, un saludo...
+++++++++++
Querida Natural, ¿estás viniendo a mi blog en busca de sexo? Si luego me prometes una inteligente conversación de las tuyas me apunto, ja ja ja...
+++++++++++
Acabará Petando, ¡viva todo ello!
Yo esta vez estoy mas de acuerdo con jaramos. El sexo entra dentro de lo privado de cada uno y vale que cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero a la hora de hablar hay que tener en cuenta a quien tienes delante, no todo el mundo está comodo hablando de sexo. Eso sí, tampoco tiene que considerarse que es una guarrada ni nada de eso.
"De hecho, mi pataleta y ataques hacia ella no es tanto por el no gustarle que yo cuente mis historias sino por la forma en la que intentó cortarme. Ella fue la que me catalogó de cerdo y eso, amigo mío, sí que ni lo comparto ni lo respeto.
Hay mil formas educadas de zanjar una conversación en vez de pasar directamente al acoso y derribo. En ese tipo de situaciones siempre tengo un problema, que no me dejo."
En esto sí que te doy la razón.
De todos modos, la conversación que estamos comentando es imposible entenderla sacándaloa de contexto. Por ejemplo, entre amigos, y más si son jóvenes (como imagino es vuestro caso), las bromas son fuertes a veces, hay gente a la que le gusta chinchar, las copas hacen mucho, por ejemplo, provocar en algunos la "llorona" o la "moralina" y a otros un punto de agresivida, etc. Vislumbro que tanto a ti como la la chavala os movían impulsos´de ese estilo y con ese origen, en parte.
Gracias por la bienvenida. Ya que estamos así, te invito a que visites (tú y tus seguidores o lectores) alguna vez el mío:
http://ahitequieroyover.blogspot.com/
Voy a puntualizarte una sola cosa de lo que me dices. A excepción de alguna ocasión señalada ¡no bebo! Es mi "triste" deber informarte de que mi comportamiento, para bien o para mal, no es fruto de ninguna intoxicación etílica, es total y nefastamente innato.
jaja, un ole por la abstemia (que yo no practico)
Publicar un comentario en la entrada