Tuvalu, uno de los países más pequeños del mundo, espera convertirse en un ejemplo de desarrollo sostenible, pese a que en 50 años o tal vez menos puede quedar sumergido bajo las aguas del océano Pacífico.Una de las consecuencias del calentamiento global es el ascenso en el nivel del mar; la pequeña isla nación de Tuvalu, en el Oceáno Pacífico, planea evacuar a sus casi 11.000 habitantes antes que el agua los cubra por completo dentro de 50 años. ¿Qué hacer con tantos refugiados? El proyecto Lilypad (Nenúfar) es la alternativa que propone el arquitecto francés Vincent Callebaut, y se trata de una ciudad flotante, en el estilo de los lirios acuáticos, que resulta autosuficiente, y por supuesto del todo ecológica.
Esta ‘ecópolis’ anfibia digna de la mejor obra de ciencia ficción tiene capacidad para 50.000 habitantes, y puede desarrollar su propio ecosistema alrededor de una laguna artificial. Integra todas las formas de energía renovable conocidas (solar, eólica, etc.) y podrá procesar sus emisiones de dióxido de carbono absorbiéndolas con una malla de dióxido de titanio que recubrirá sus tres ‘montañas’. Esta promesa del futuro podrá permanecer anclada frente a las costas o viajar impulsada por las corrientes marinas.
Sólo hay ocho kilómetros de carreteras y dos puertos en la actual Tuvalu, el de Funafuti y el de Nukufetau. Desde el aeropuerto de Funafuti al hotel hay un servicio de transfer (minibuses) y algunos taxis que llevan a la ciudad. Para moverse por las islas la única opción es el barco. Hay un barco de pasajeros del gobierno y una embarcación de carga, el Nivaga II que sortea los arrecifes coralinos entre las islas. También hay barcos que ocasionalmente van a Suva (Fiyi). Se pueden contratar en las islas viajes para moverse entre islas, acordando el precio antes de emprender el viaje.Los coches son una rareza en Tuvalu debido al tamaño de las islas y a que no existen carreteras. No existen coches de alquiler y lo más común es moverse en bicicletas y motocicletas, que se pueden alquilar por muy poco dinero.
El estado de Tuvalu es conocido entre los internautas por ser el país propietario del dominio .tv, muy utilizando por cadenas de televisión de todo el mundo. La comercialización de este dominio, sin ir más lejos, es una de las fuentes de ingresos principales del Gobierno de Tuvalu, que vendió en exclusiva la gestión del dominio a una empresa estadounidense.
Esta obra futurista (lilypad) parece ser de ciencia ficción pero en realidad es una respuesta rápida a uno de los desenlaces más graves del calentamiento global: el derretimiento de los polos y consecutivamente el aumento del nivel de agua de los mares.El objetivo de este proyecto es crear una forma de vida armoniosa entre el hombre y la naturaleza y experimentar nuevas maneras de vida.Tendrá cultivos para asegurar fuentes de alimentación y la subsistencia de los habitantes la otra fuente de ingreso es el comercio en las ciudades costeras que va recorriendo.Esta ciudad anfibia surcará mares y océanos y como no podía ser de otra manera, la energía que utilizará será la del sol y el viento.
El arquitecto tiene en mente que la ciudad no emita ningún tipo de residuo utilizando combustibles como la biomasa para impulsar los motores de esta isla móvil.
Larga vida a Tuvalu...





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